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  • Rick Vázquez

El progre mexicano quiere la corona metalera

Al lo largo de las décadas la escena del metal mexicano ha sido dominada indiscutiblemente por el Thrash Metal, uno de los subgéneros más representativos del metal a nivel mundial, con exponentes mexicanos cada vez mejores y mas brutales en la ejecución de su música.


En paralelo, sin poder decir exactamente en qué momento pasó, pero estimamos que al menos hace poco más de una década, comenzó a ganar terreno el progressive metal entre los gustos del público mexicano, eso y la fuerte corriente de bandas internacionales que con la globalización masiva fueron llegando más rápidamente al país, y que provocó un vuelco interesante en el subgénero del "progre".





Históricamente hablando no podemos determinar la evolución exacta del progressive metal y sus variantes, ya que por un lado, tenemos una fuerte influencia del rock progresivo (Deep Purple, Kansas, Caravan, Boston, etc), catalogado como rock clásico en la industria comercial. Por otro lado, la influencia evolutiva de bandas como Opeth, Dream Theater, etc; proyectos instrumentales que no es metal (pero si es metal) como el caso de Liquid Tension Experiment o Primus.


Desde un punto de vista personal, esos tres pilares: Rock Progresivo, metal instrumental y metal progresivo extranjero; dieron paso a la escena mexicana del metal progresivo, que ya se venía cocinando hace ya varios años.



Thrash y Progre... ¿Antagonistas?


No buscamos generar disputas, pero al menos en México, el metal progresivo nacional ha ganado bastante terreno entre los gustos del público metalero.

De una manera muy obvia, en cada concierto al que vamos, vemos las mismas caras de un lado y del otro, curiosamente siendo los toquines de progre los que cada vez van sumando más y más asistentes. Mientras que en los de thrash vemos aquellos fans que añoran la energía del viejo Sepultura en la Arena López Mateos, siendo que muchos ni siquiera habían nacido (jajaja).


No le echamos flores al progre, porque también amamos el thrash. Pero sin duda, los pasajes musicales que vemos cada vez más sofisticados por parte de bandas como Anima Tempo, Obesity, Neural FX, Parazit, Glass Mind, etc, nos hacen sorprendernos tras cada álbum o sencillo nuevo.





Por un lado el thrash es y será el subgenero insignia en México, pero en paralelo muchos músicos jóvenes buscan algo más allá de la brutalidad de un genero que en términos generales solo evoluciona en la brutalidad y rapidez de sus notas (no se enojen). Mientras que por otro lado, está un subgénero que, hasta cierto punto, permite experimentar sin dejar de lado el tecnicismo que lo embiste.


No consideramos que sean géneros antagonistas, puesto a que muchos festivales locales, conciertos colectivos y pachangas metaleras, vemos a bandas convivir en sana competencia. Es más, todo lo contrario, siendo camaradas unos de los otros, a pesar de dividir al público de una manera casi como selección natural.


El pecado del Progre


Todos los que se adentran en el submundo del metal progresivo en México están destinados a caer en un genero complejo al oído, no quiere decir que sea "metal para nerds o para cerebritos", simplemente es un subgénero al que si no le entras con la mente abierta, simplemente te aburre y resulta abrumador; como escucha inexperto, incluso llega a resultar sin sentido.


¿Pero qué ocurre? Así como una tela araña, el progre mexicano te absorbe y te atrapa en cuanto le entras de lleno; comienzas a ver las diferentes variantes, unos que son 100% instrumentales como Glass Mind o Parasit, otros que le pegan más al Djent, otros al Death, e incluso al Melodic con voces femeninas. A su vez podemos encontrar pasajes de jazz, folk, blues, electrónica y hasta dubstep. Algo que a muchos puristas metaleros de antaño no les agrada, ya que esperan brutalidad, sangre, tripas y espectros saliendo canción tras canción.





Lo anterior, justamente es el pecado del progre, es el estigma que fans del metal que no les gusta el progre, han etiquetado en muchas ocasiones al progre nacional y lo que hace que nuevos fans nunca lleguen a él.



Aunque parezca una locura lo que lees, podrás darte cuenta del impacto del progressive metal mexicano en la escena del metal si miras los calendarios mensuales. Podemos ver conciertos dedicados 100% al progre nacional; cada quince días o máximo una vez por mes podemos ver al menos una banda internacional de progressive en México, en todos los festivales nacionales hay bandas de progre, las playlist en diversos sistemas de música ya lo incluyen como un genero a parte, incluso hay medios especializados en metal progresivo.




Sin duda alguna, el metal progresivo mexicano ha hecho y sigue haciendo algo que muchos subgéneros no han logrado hacer; ponerse a la par del thrash metal mexicano en el gusto del público, incluso llegar a dividir a la audiencia.


Échale ojo y ponle oreja al metal progresivo nacional, podrás darte cuenta que muchas bandas ya la rompen en Europa, Asia y EU; y no hay mayor indicador de que algo está bien hecho y con calidad de exportación.




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